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"Hiroshima mon amour", el amor duele.

Las bombas atómicas que lanzó el ejército norteamericano sobre Hiroshima Y Nagasaki en agosto de 1945 supusieron el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial y con ello el comienzo de un nuevo orden mundial; quince años más tarde una joven actriz francesa participa en una película internacional que se rueda en Hiroshima sobre la paz, conoce a un japonés y empieza así una historia de amor tan efímera como dolorosa por los recuerdos que ambos sacarán a relucir durante las horas que pasan juntos antes de la partida de ella a París para continuar con la filmación de la película. Ella, Emmanuel Riva, rememora con una interpretación repleta de elegantes matices gestuales un amor de juventud en Nevers, su pueblo natal a orillas del Loira, durante la ocupación nazi en Francia. Se trata de un amor imposible por un soldado alemán que los padres de ella tratan de impedir, pero sólo la trágica muerte de él bajo el fuego de un francotirador lo evitará. La vergüenza de la familia y el pueblo p...

XV vs. XV.

El próximo fin de semana se disputarán los partidos de cuartos de final del Mundial de Rugby que se celebra en Nueva Zelanda, son ocho selecciones en busca del campeonato y que el azar ha hecho que se enfrenten por hemisferios: por un lado Irlanda-Gales y Francia-Inglaterra; por otro, Sudáfrica-Australia y Nueva Zelanda-Argentina. No por manido el famoso dicho británico “el fútbol es un juego de caballeros jugado por villanos mientras que el rugby es un juego de villanos practicado por caballeros” es menos cierto. En el rugby no se conciben las protestas al árbitro en relación a sus decisiones; no existen las agresiones; ni los malos modos al referirse al contrario y no hay peticiones de sanción de un compañero a otro. Es cierto que para quien nunca ha visto un partido de este deporte es complicado de entender lo antes expuesto ya que la imagen preconcebida que tenemos de tal enfrentamiento es similar al de una batalla estilo Braveheart. Y nada más lejos de la realidad. Desde aquí ...

Contradicciones muy mías.

El último anuncio que ha estrenado Adidas con Derrick Rose, el fantástico base de los Chicago Bulls, como protagonista fue rodado en la madrileña plaza de toros de Las Ventas. En dicho spot se puede ver al jugador NBA saliendo por la puerta de toriles cual victorino y driblando al tiempo que bota un balón de baloncesto a cuanto rejoneador y matador sale a su paso. El anuncio tiene una factura estupenda, buen montaje, fotografía y dirección en especial. Algunas voces en los EEUU han denunciado que la marca deportiva utilice un escenario donde habitualmente, según ellos, se torturan animales y que puede suponer un apoyo a una manifestación artística que más allá del Atlántico se ve como una atrocidad. La verdad es que viniendo de un país donde la pena de muerte está a la orden del día y cuyo ejercito ha sido en muchas ocasiones sancionado por casos de torturas y vejaciones no está demasiado claro que sean ellos quienes deban enarbolar la bandera de los que ven los toros como un sinsentid...

¿Qué le pasa a la gente?

Que yo sepa los jueves no tienen nada de especial, son la antesala al inicio del fin de semana y desde hace unos años es considerado el nuevo viernes por lo agitado de la noche en lo que a juerga y diversión se refiere. Este texto, o post, o artículo, o lo que coño sea, lo escribo pasada la una de la madrugada del viernes. Hay personas que me leen y se confiesan traspuestos con algunas de las cosas que publico, me dicen que empiezan con una sonrisa que se les termina helando cuando descubren que lo que empiezo como algo amable lo termino, en ocasiones, como un puñetazo en el estómago. Esta será una de esas veces. Y me preguntaba que tendrán los jueves porque me encuentro con dos noticias que me han hecho plantearme que narices le pasa a la gente: por un lado a una mujer de treinta años para ahogar en la bañera a sus dos hijos (de tres y once años) en su casa de Jaén. Que el mayor hubiera alertado al padre, que andaba recuperándose de un accidente en el hospital, no evitó que a ...

"El árbol de la vida", in my opinion.

*Contiene spoliers. Nunca he sido de los que dictan sentencia hablando de “lo buena o mala que es tal o cual película” , siempre he defendido el gusto individual sobre dogmas o críticas oficialistas y por ello lo que siempre respondo ante una pregunta valorando mi opinión es lo mismo: “a mi me ha gustado / a mi no me ha gustado”. Desde que se vio por primera vez en el Festival Internacional de Cine de Cannes que “El árbol de la vida ” he leído en muchos artículos y críticas que se trata de una de las grandes películas del año; que será una firme candidata a todos aquellos premios a los que concurra (ya ganó la Palma de Oro en dicho festival) y que muy pocos espectadores entenderán toda su complejidad si no ponen todos los sentidos en ella. Pues yo no debí afinarlos en exceso porque no me ha gustado nada. Reconociendo la enorme belleza de la mayoría de las imágenes con las que su director, Terrence Malick, trata de contarnos una historia sobre Dios, la familia, la muerte, el u...

Mi programa.

Más madera en la parte contratante de dos huevos duros... Parecía una buena idea... Sed de valientes... Locuras en tu mirada... Trenes sin fin... Frases de escándalo... Modelos de entretiempo... Bañeras sin espuma... Libros de nuevo... Espías de nosotros... Amaneceres cobardes... Luchas intestinas... Fotopress... Animales portugueses... Olas que se quedan... Versos apolillados... La teoría bastarda de cuerdas... Sinfines con llegadas... Atletas de las nubes... ...

GPS

Siempre me he orientado mal por las carreteras y ciudades que no conozco o he transitado poco y cuando me ofrecieron un puesto como comercial para la provincia de Cádiz la única solución viable a mis continuos despistes en autovías y carreteras secundarias fue comprar un GPS que, con el paso de los años, se convirtió en mi Sancho particular. La paciencia de este aparatito conmigo fue tal que llegué a pensar que tenía vida propia, llegaba a casa lo desconectaba y guardaba primorosamente en la guantera quedándose plácidamente descansando tras un duro día de ventas insignificantes y negativas constantes. Estuvo conmigo los tres años en que día tras día comprobaba lo jodidamente difícil que es vender un producto bajo una marca que ni Dios conoce. No sólo debía presentar dicho producto con la mejor de las escenografías, debía hacerle creer al cliente que lo que decía este comercial inexperto y sonriente le iba a ir muy bien a su negocio, a veces utilizaba tácticas que había visto en Micha...