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“All Hallow´s Eve” *

Tenemos la idea de la festividad de Halloween como una “americanada”, y lo es. Pero también es cierto que su origen viene de una mezcla de una festividad celta llamada Samhain y del Día de Todos los Santos que tradicionalmente se celebra en nuestra cultura. Halloween se celebra de noche, el 31 de octubre, y los niños salen a la calle disfrazados y llaman a la puerta de sus vecinos ofreciendo el conocido “truco o trato” ante el cual la persona que abre la puerta deberá escoger trato para evitar que su casa sufra los infortunios del truco. El camino de los niños estará adornado por calabazas iluminadas en honor a Jack O´Lantern personaje de leyenda irlandés conocido por su maldad y apuestas ganadas al mismísimo Satanás y es que Jack fue enviado al infierno y condenado a vagar con una antorcha por la eternidad por sus malas acciones en vida. En la actualidad son pocos los que no dudan en aceptar el trato ofreciendo golosinas para el visitante, ya que la tradición reciente (lejos de lo...

"Contagio", en fondo y forma.

*Advertencia: se desvelan algunos aspectos de la película que se analiza, si bien no son fundamentales en la trama principal y el desarrollo de la misma. El fondo. “Nada se expande como el miedo” es la frase que acompaña al título, Contagio , en los carteles, tráilers y anuncios de televisión y no hay mejor eslogan que resuma lo que, en esencia, es esta película dirigida por Steven Soderberg y que actualmente esta en cartelera. Tras el regreso de una ejecutiva (Gwyneth Paltrow) a Minnesota desde Hong Kong, con escala en Chicago, se inicia una epidemia que termina con la vida de veintiséis millones de personas alrededor de todo el mundo, este es el comienzo de una historia que va más allá del hecho mismo del contagio ya que lo que pretende Soderberg es retratar a una sociedad en una situació límite donde el ser humano se muestra tal y como es, cuando volvemos al origen en el que todo es utilizable por el bien de la supervivencia individual, o en el caso del personaje de Matt ...

A través del Espejo.

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Si tuviera que definir la libertad no tendría narices a hacerlo mejor que hablando de Sergio, o Yeyo, o Mr. Mirror, o Vidademono-en-la-Jungla-Oeste. Pese a todas las maneras de las que se le puede llamar yo sigo prefiriendo hacerlo por su nombre de pila, no es que me disgusten sus otros “nombres” que o le vienen de pequeño o bien lo ha asimiliado como esa marca que identifica a quien hace cosas y prefiere un nombre distinto al de la correspondencia. Sergio es un tipo fuerte (demasiado) es creativo, divertido e inteligente, pero lo que siempre destacaré por encima de todas las cosas son su lealtad, honestidad y sinceridad. Hablar de valores puede resultar anacrónico o, en en el infralenguaje, “poco guay” pero es lo que toca cuando se quiere describir desde dentro hacia fuera a alguien a quien se aprecia de verdad. Pocas personas (quitando a mis padres y hermanos) me conocen mejor que él, con sólo escuchar el modo en que le saludo al teléfono sabe en que estado de ánimo me encuentro,...

Allanemos el camino.

Supongamos que un adolescente está en la sala de lectura de la biblioteca pública de su pueblo con sus amigos del instituto haciendo los deberes o un trabajo de clase. Le podemos imaginar hablando con un tono demasiado elevado de voz, flirteando con las compañeras y rebuscando en su mochila como excusa para escaquearse de los libros y apuntes. Un adolescente con ese aire despreocupado e indolente que tanto abunda hoy en los pasillos de colegios e institutos de secundaria. En un momento dado va a preguntar la clave wifi al sufrido bibliotecario que anda atendiendo a una señora que toma en préstamo dos libros (uno de plantas de interior y otro de Francisco Umbral) tras devolver otros tantos (uno de Ángeles Caso y otro de cocina paquistaní). Mientras el chico espera su turno con esa pose entre lánguida y me-importa-un-huevo-todo mira los libros que hay sobre la mesa del prestamista de libros, y entre ellos uno del que le llama la atención el título, lo toma entre sus manos y le da la vue...

Sensxperiment 2011

En Lucena se inauguró el pasado jueves el 11º Encuentro Internacional de Creación Sensxperiment organizado por la la Asociación Weekend Proms, fue un acto sencillo y muy bien organizado gracias la red de colaboradores y amigos de la asociación que hicieron del acto para el visitante un cúmulo de sensaciones de gran valor artístico, cultural, social y gastronómico. Reconozco que tengo amigos que han trabajado duro en este evento, pero ellos me conocen lo suficiente para ser conscientes que no valoraría con tanto entusiasmo el hecho si no lo hiciera con sinceridad, y no quiero y puedo evitar sentirme muy orgulloso de su enorme valía y esfuerzo, hay personas muy válidas en Lucena y algún día habrá que reconocérselo de algún modo. Más allá de la logística e intendencia (y reconocimientos esquivos) de entre las instalaciones que se presentaban en el encuentro hay una de la que no he dejado de pensar desde el mismo jueves en que la disfruté por primera vez. Se trata de Sundial Lucena d...

Violencia de ida y vuelta.

Recientemente alguien me ha dicho algo que se viene repitiendo en los últimos años, se trata del exceso de información con el que se nos bombardea desde múltiples bases: internet en todas sus opciones (tabletas, móvil, ordenadores); televisión (y sus cientos de canales); prensa escrita, radios, etc. Y mi postura siempre es la misma, ante el exceso siempre debemos anteponer el sentido crítico y la capacidad analítica de lo que se nos envía desde dichas plataformas. Esta semana hemos tenido la oportunidad de ver casi en directo la muerte de Muamar el Gadafi, el dictador que durante décadas hizo de Libia su cortijo particular. Nadie en su sano juicio puede disfrutar con algo así, por mucho daño que hubiera hecho este hombre en su país y fuera de él (apoyó y financió ataques terroristas en suelo europeo) nunca se debe llegar al punto en que las víctimas se convierten en verdugo. No he podido evitar sentir un escalofrió ante unas imágenes en las que se podía ver a un tipo envejecido por...

02:25

¿Hay algo peor que ser un cobarde? Creía que no pero he llegado a la conclusión que peor que serlo es ser consciente de que lo eres. Para afrontar la realidad no es necesario ser valiente, basta con tener el pragmatismo suficiente como para saber lo que se te puede venir encima. Los valientes no son los que más se exponen a los peligros, o al menos no deberían ser considerados así, son aquellos que al encontrarse con tal situación la solventan de cara, sin achicar el espacio, con decisión y sinceridad. Con frecuencia usamos el término cobarde o valiente para definir actitudes ante la vida que en otro contexto serían motivo de chiste o mofa. No hay en nuestra sociedad un problema más grave que la ausencia de trabajo y sin embargo seguimos instalados en unos mundos más cercanos a Yupi que a nuestro día a día real. El modo en que nos enfrentamos a las facturas nos agrupa en aquellos que son capaces de salir adelante con esfuerzo e imaginación y los que prefieren echar la culpa de todo ...